PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBRE PATENTES Y PROPIEDAD INDUSTRIAL (FAQS)

La propiedad industrial es el activo inmaterial más importante de cualquier empresa, y puede comprender desde la protección de una invención, el desarrollo de un producto, una nueva máquina, la marca bajo la cual se ofrecen productos y servicios, logotipos, etc.

Este activo constituye sin duda alguna un elemento de defensa contra la competencia, ya que en base a un registro válidamente realizado podremos repeler cualquier acción de un tercero que, con buena o mala fe, pretenda irrogarse derechos sobre nuestros signos distintivos, invenciones o creaciones.

Asimismo, es un arma que nos ayudará a evitar los actos de competencia desleal por infracción a nuestros derechos de propiedad industrial, ya que podemos perseguir a cualquier tercero que infrinja nuestros derechos de exclusiva.

En una actividad comercial, el público al que dirigimos nuestros servicios nos identifica siempre con una denominación que generalmente comprende algún diseño de letra o logotipo. Si el poder de estos signos distintivos es importante, aún lo es más el poder de la marca. Es por tanto, crucial registrar nuestra marca cuando nos dediquemos a comercializar productos que van relacionados con una denominación que los identifica.

No debemos olvidar que la razón social de una empresa no legitima la utilización de dicha denominación en el mercado.

Dentro de nuestra actividad industrial desarrollamos productos que en muchos casos nos parecen muy simples pero que al fin y al cabo son la fuente de nuestros ingresos. La Ley de Patentes regula específicamente los modelos de utilidad y las patentes de invención, otorgando derechos de exclusiva una vez que éstos hayan sido debidamente registrados.

Cualquier tipo de creación es factible de protección a través de los modelos industriales, los dibujos industriales o la propiedad intelectual.

Una patente de invención es un derecho exclusivo que el Estado otorga al inventor, a cambio de que éste informe a la sociedad el fruto de su esfuerzo inventivo. La solicitud de patente se publica a los 18 meses, dejando de ser secreta para pasar al estado de público conocimiento.

Los conocimientos técnicos que se difunden como resultado de esa solicitud, pueden servir de base para que terceros desarrollen perfeccionamientos sucesivos, contribuyendo a un mayor avance en el estado de la técnica. El derecho exclusivo tiene en Europa una duración de 20 años, durante los cuales el titular puede justamente, impedir que terceros exploten comercialmente su invención.

Si en tu actividad has desarrollado un producto (o proceso) nuevo, debes tener en cuenta la opción de patentar y considerarla una parte de tu estrategia de negocio.

En general, para la protección de sus invenciones, las empresas pueden optar entre dos alternativas:

  • Mantener los resultados en secreto, lo que da lugar al llamado "secreto industrial".

  • O ampararse en la protección que ofrecen las leyes de propiedad industrial: patentes y modelos de utilidad.

La patente permite ejercer el derecho de exclusividad sobre un invento por el término que acuerda la Ley. En este sentido:

  • La patente puede impedir que terceros realicen, sin el consentimiento del titular, actos de fabricación, uso, oferta para la venta, venta o importación del producto o procedimiento patentado.

  • La patente de invención es un bien intangible. Por tanto, al igual que un título de propiedad sobre un inmueble o un automóvil, se puede transferir, vender, heredar o incluso regalar a través de una cesión de derechos (a título gratuito en éste último caso).

Las patentes ofrecen siempre una mayor seguridad: cualquier persona que sin estar autorizada utilice esta invención podrá ser demandada, conociera o no la existencia de esta patente.

En cambio, el secreto industrial ofrece una protección más débil: se limita al derecho a exigir una compensación económica a cualquier persona que esté obligada a respetar ese secreto (básicamente empleados) y lo divulgue o lo utilice en beneficio propio o ajeno. En otras palabras, el secreto industrial tiene protección sólo contra el espionaje.

Las ventajas del “secreto industrial” son las directamente derivadas de la necesidad de evitar la copia de los competidores o imposibilidad de patentar. El secreto industrial es un método común de protección de las innovaciones, sobre todo cuando son innovaciones de procesos o innovaciones de productos difíciles de copiar (en ocasiones, es la vía idónea, o la única, para proteger desarrollos científicos).

Como ventajas, el “secreto industrial”:

  • Evita la divulgación.

  • No tiene caducidad, como sí ocurre con las patentes que al caducar pasan a dominio público.

Puede ser objeto de una patente:

  • Un procedimiento (incluido un procedimiento mediante el cual se produzca, transforme o utilice materia biológica).

  • Un método de fabricación.

  • Una máquina o aparato.

  • Un producto (incluido un producto que esté compuesto o que contenga materia biológica).

No. De acuerdo con la Ley de Patentes vigente, antes de efectuar la búsqueda se deniegan automáticamente todas las solicitudes de patentes que se soliciten para invenciones que carezcan de novedad de forma manifiesta y notoria. Como es lógico, la rueda no es patentable en España.

Para que una invención sea patentable, debe cumplir los siguientes requisitos de patentabilidad:

  1. Tener novedad absoluta o mundial.

  2. Constituir un paso inventivo o tener “altura inventiva”.

  3. Ser susceptible de “aplicación industrial”.

La novedad en materia de patentes significa que no hay nada en el mundo que se haya hecho accesible al público y que anticipe la invención que pretende protegerse como patente. Por ejemplo, una invención de un producto o de procedimiento en España no puede considerarse nueva si en Canadá ya ha habido alguien que ha inventado dicho producto o procedimiento y, de cualquier modo, lo ha desvelado.

Ten en cuenta que el propio inventor puede destruir inconscientemente la novedad de su patente si pone su invención a disposición del público (aunque se trate de un círculo de interesados) antes de comenzar los trámites de solicitud de la patente.

Consiste en dar un paso hacia delante en el sector de la técnica; un paso que sea fruto de una actividad intelectual investigadora que no sea evidente para un experto en la materia. Es decir, es necesario que, a la fecha de presentación de la solicitud, la solución que deseamos patentar no se derive de manera evidente del estado de la técnica para una persona del oficio de nivel medio.

Se considera que una invención es susceptible de aplicación industrial, cuando su objeto puede ser producido o utilizado en algún tipo de industria, entendiendo la expresión industria en sentido amplio (industria, artesanía, agricultura, pesca y servicios). Por tanto, no son patentables las invenciones puramente teóricas sin indicación de su aplicación industrial.

Bajo la ley española, únicamente pueden protegerse como patente los programas de ordenador que sean parte de una invención de producto y que sean necesarios para su funcionamiento. Por ejemplo, un artefacto –cualquiera- que precise para su correcta aplicación un software determinado.

El primer país donde aparecen las patentes de software es Estados Unidos, a raíz de una decisión judicial de principios de los años 80 que abrió la posibilidad de patentar programas.

Además de las invenciones no patentables por no reunir los requisitos de novedad, altura inventiva y aplicación industrial, existen invenciones que se encuentran prohibidas por Ley, como por ejemplo:

  1. Los procedimientos de clonación de seres humanos.

  2. Los procedimientos de modificación de la identidad genética germinal del ser humano.

  3. Las utilizaciones de embriones humanos con fines industriales o comerciales.

  4. Los procedimientos de modificación de la identidad genética de los animales que supongan para estos sufrimientos sin utilidad médica o veterinaria sustancial.

Además, tampoco son patentables las variedades vegetales y las razas animales, los procedimientos esencialmente biológicos de obtención de vegetales o de animales y el cuerpo humano, en los diferentes estadios de su constitución y desarrollo, así como el simple descubrimiento de uno de sus elementos, incluida la secuencia o la secuencia parcial de un gen.

Si se concede finalmente la patente, desde el día de presentación de la Solicitud en la correspondiente oficina de registro.

Se debe presentar una solicitud ante la OEPM, personalmente, o a través de representante o Agente de la Propiedad Industrial.

El Agente es aquel profesional liberal que, a cambio de unos honorarios, ofrece habitualmente sus servicios para asesorar, asistir o representar a otros en la obtención de las Patentes o Modelos de Utilidad y en la defensa y conservación de los derechos derivados de las mismas.

Dicho esto, los agentes de la propiedad industrial pueden ayudar a las empresas tanto en el proceso de obtención de diversas modalidades de la Propiedad Industrial, como en la defensa de los derechos ante cualquier Administración española, comunitaria o internacional competente en materia de Propiedad Industrial.

La solicitud ha de constar de:

  • Instancia por la que se solicita la patente.

  • Descripción suficiente de la invención.

  • Una o varias reivindicaciones.

  • Dibujos, que son obligatorios para los modelos de utilidad.

  • Un resumen, obligatorio para las patentes, pero no para los modelos de utilidad.

  • Tasas de solicitud; establecidas por OEPM.

Las reivindicaciones definen el objeto de la invención para la que se solicita la patente o el modelo de utilidad, es decir, aquello sobre lo que deseamos que recaiga la protección.

Desde el punto de vista empresarial, es la parte más importante de todo documento de patentes, ya que es donde se describe con rigor técnico y jurídico qué derechos reclama la empresa como exclusivos.

Es la fecha en que se presentó una solicitud de patente o modelo de utilidad por primera vez en algún país de la Unión de París o de la Organización Mundial del Comercio. El plazo para reivindicar esta prioridad en cualquier otro país, al solicitar posteriores registros de la misma invención, es de 12 meses improrrogables.

Esta prioridad es de gran importancia y significa que, sobre la base de una primera solicitud presentada en alguno de los estados miembros, el solicitante podrá pedir protección en cualquiera de los otros estados, dentro de un determinado plazo; entonces, esas últimas solicitudes serán consideradas como si hubieran sido presentadas el mismo día que la primera solicitud.

La Unión de París del año 1883 es aplicable a la propiedad industrial en su más amplia acepción, pues incluye inventos, marcas, diseños industriales, modelos de uso práctico, nombres comerciales, denominaciones geográficas y la represión de la competencia desleal.

Esta convención dispone el derecho de prioridad en el caso de patentes (y modelos prácticos, si los hay), marcas y diseños industriales.

Sí. La patente es un derecho que puede transmitirse por todos los medios reconocidos jurídicamente.

Sí, se puede otorgar licencia sobre una patente a través de un contrato de licencia.

El contrato de licencia de patente es un acuerdo bilateral en el que el titular de una patente concede a un tercero la posibilidad de ejercitar todas o algunas de las facultades de la misma, durante cierto tiempo y a cambio de una contraprestación.

Realizar un contrato de licencia será obligatorio cuando el titular de una patente no esté haciendo el uso de la misma que la Ley exige.

Es difícil saberlo a priori. Por ello, la mayoría de las oficinas de registro de patentes elaboran un Informe sobre el Estado de la Técnica relevante a la solicitud cuando ésta ha pasado un primer examen de requisitos formales. A la vista de los resultados, el solicitante puede continuar su solicitud, modificándola o no, o abandonarla.

Un Informe sobre el Estado de la Técnica, relativo a una solicitud de patente, es un documento que refleja el resultado de contrastar dicha solicitud de patente con el estado de la técnica anterior, formado por la documentación de patentes y literatura técnica que no es de patentes del sector técnico de la solicitud en cuestión, a los efectos de determinar si dicha solicitud es "nueva" e implica "actividad inventiva".

El informe está formado por la documentación de patentes y literatura técnica que no es de patentes del sector técnico de la solicitud en cuestión, a los efectos de determinar si dicha solicitud es "nueva" e implica "actividad inventiva".

En el caso de que quiera protegerse por patente, es necesario que la invención se mantenga en secreto hasta que se presente la solicitud en la oficina de registro correspondiente. De otro modo, puede perderse la novedad y pasar a formar parte del Estado de la Técnica de dominio público.

El derecho a la patente o modelo de utilidad pertenece en común a todas ellas, siempre que así se reclame en el documento oficial de Solicitud de Patente.

En todo caso, es importante advertir la diferencia entre el “derecho moral” de ser citado en la patente que tiene todo inventor, del verdadero “derecho comercial” que disfruta solo el “titular” de la patente, que puede ser o no ser uno de los inventores propiamente dichos.

Por lo tanto, los derechos de explotación de la patente pertenecen al titular que aparezca en la solicitud de la misma.

Es la realizada por la persona que trabaja en una empresa u organismo público (del Estado, de una Comunidad Autónoma, de una Universidad, etc.), mediante contrato o relación habitual de trabajo.

Sí, las patentes son derechos monopolísticos que están justificados en un sistema de mercado únicamente por su utilidad en el desarrollo de la tecnología y el progreso. Por ello, si el Estado concede un monopolio sobre una determinada invención requiere a su titular un compromiso de explotación y comercialización de forma que pueda satisfacer la demanda nacional. Si la patente no se explota, se aplica un régimen especial de licencias obligatorias.

Procederá la concesión de licencias obligatorias sobre una determinada patente cuando concurra alguno de los supuestos siguientes:

  • Falta o insuficiencia de explotación de la invención patentada.

  • Necesidad de la exportación.

  • Dependencia entre las patentes, o entre patentes y derechos de obtención vegetal.

  • Existencia de motivos de interés público para la concesión.

Mediante una solicitud al efecto en las oficinas de patentes correspondientes, realizada antes de que transcurran los doce meses previstos por la Unión de Paris desde el primer depósito de la solicitud de la invención en una oficina de registro de patentes.

El sistema de la Patente europea permite obtener protección mediante una solicitud de patente europea directa con designación de aquellos Estados europeos en que se quiere obtener protección, y sean parte del Convenio Europeo de Patentes (31 países el 1 de enero de 2006).

La solicitud de patente europea es tramitada por la Oficina Europea de Patentes. Su concesión produce el efecto, en cada uno de los Estados para los que se otorga, de una patente nacional.

Las lenguas oficiales de la Oficina Europea de Patentes son tres: el inglés, el francés y el alemán. Las patentes europeas se tramitan en una de estas lenguas, que recibe el nombre de lengua de procedimiento. Cuando la patente es concedida, es obligatorio presentar una traducción de las reivindicaciones a las otras dos lenguas distintas de la lengua de procedimiento.

Al igual que las patentes nacionales, las patentes europeas otorgan a su titular el derecho a impedir a cualquier persona la fabricación, el ofrecimiento, la comercialización o la utilización de un producto objeto de su patente. Si la patente consiste en un procedimiento, la protección conferida se extenderá al producto directamente obtenido por el procedimiento patentado.

El PCT facilita la tramitación de las solicitudes para la protección de las invenciones cuando dicha protección es deseada en varios países, estableciendo un sistema por el que la presentación de una solicitud única produce los mismos efectos que si dicha solicitud hubiera sido presentada en cada uno de los países deseados y designados por el interesado.

La PCT es un modo unitario de solicitar una patente, mientras que la Patente Europea es un modo unitario de obtener la concesión de una patente.

La PCT no es una vía de registro de patentes, sino sólo una vía que unifica el proceso de registro en la fase previa. La PCT se agota con la entrada de la patente en las fases nacionales, siendo luego las oficinas nacionales o regionales las que deciden sobre la concesión.

La solicitud de Patente Europea, por el contrario, es tramitada por la Oficina Europea de Patentes y la concesión produce el efecto, en cada uno de los Estados para los que se otorga, de una patente nacional.

Los costes de patentar variarán muchísimo y dependerán de:

  1. El volumen y complejidad del documento de la patente.

  2. La cobertura geográfica que se desee obtener.

  3. La complejidad del procedimiento de la patente.

  4. La duración de la protección de la patente.

Cada oficina nacional de patentes establece su propio sistema de tasas para el procedimiento de concesión, de oposición, el mantenimiento anual, etc.

Algunos ejemplos:

  • Coste aproximado de la patente española durante 20 años oscilaría unos 6.000 €.

  • Como media, el coste de una patente europea que abarque 8 países y se mantenga durante 10 años será 31.100 €.

  • Los costes medios por patentar son más bajos en Japón y en Estados Unidos: 17.000 € y 11.000 € respectivamente por la protección durante un periodo de 20 años.