viernes, 05 de febrero de 2010
PROYECTO FACTURPYME PARA LA IMPLANTACIÓN DE LA FACTURACIÓN ELECTRÓNICA EN LAS PYMES ANDALUZAS
El jueves 28 de enero se presentó en Málaga el proyecto Facturpyme, iniciativa puesta en marcha por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), en colaboración con la Red de Centros de Servicios Empresariales a las Empresas (Red CSEA), y de las organizaciones territoriales andaluzas, en este caso la CEM, para la implantación de la Facturación Electrónica en las pymes andaluzas.
En los últimos años, la facturación electrónica ha experimentando una demanda creciente, debido al ahorro que supone para las empresas implantar un proceso de gestión digitalizada -sustituyendo así la factura en papel-, a la mejora en la gestión del cobro y flujo de tesorería, y por último, a la posibilidad de dotar de mayor eficiencia y eficacia los procesos internos.
María del Mar Martín, Directora del Departamento Financiero y de Proyectos de la CEM, recordó en la presentación de la Jornada que la facturación electrónica es obligatoria para las grandes empresas que trabajen con las Administraciones Públicas desde el 1 de agosto de 2009, y que para las pymes y autónomos lo será también a partir del 1 de noviembre de 2010, aunque desde hace años viene siendo objeto de un gran impulso por parte de la Administración, junto con la Firma Electrónica.
A través de este proyecto se ofrece a las empresas una subvención del 50 por ciento del coste de implantación del sistema de facturación electrónica. También se incluyen servicios añadidos como formación y asesoramiento al empresario durante la ejecución del proyecto, entrega de un manual de usuario y de información referente a las actualizaciones legislativas, y acceso a la Plataforma Virtual e-factura, portal de servicios tecnológicamente avanzado que automatiza el proceso de facturación: emisión, envío, recepción y gestión de estados.
Las ventajas de la factura electrónica respecto a la facturación tradicional no sólo afectan a la inmediatez de las operaciones, sino que suponen hasta un 80 por ciento de ahorro en el gasto destinado a impresión, papel, sello y duplicados. También se incrementan la seguridad y la confidencialidad en las transacciones, ya que queda registrada la constancia de cuándo se ha emitido una factura, y sólo podrá acceder a ella su destinatario.
El ahorro en materiales consumibles que permite este proyecto presta además un servicio al medioambiente, por lo que la emisión de facturas electrónicas se considera una práctica propia de empresas socialmente responsables.
La CEM desarrolla el programa Facturpyme en Málaga con el fin de ofrecer a las empresas de la provincia el apoyo y las ayudas necesarias para afrontar el nuevo escenario digital. La Jornada incluyó las ponencias de María Agüera, Directora del Proyecto Facturpyme, y Emilio de los Ríos, Gerente de la Plataforma Electrónica e-factura, expertos en el programa que explicaron los pormenores de la iniciativa y resolvieron las consultas de los asistentes.