|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
 |
|
 |
|
Una vez tenemos configurada nuestra conexión a Internet, ya sólo nos quedará
conectarnos mediante alguna aplicación que nos permita visualizar el contenido
de la red.
Conceptualmente asociamos a Internet el navegar por páginas web, pero tenemos
que recordar que Internet no es su contenido sino una red
de redes interconectadas entre sí, y que el contenido y el formato
utilizado para mostrarlo dependerá de la naturaleza del mismo.
De esta manera el formato de páginas web que tanto nos debe sonar, será el
http (HyperText Transfer Protocol), el de transferencia de ficheros
el ftp (File Transfer Protocol), y para el correo electrónico el
smtp y el pop (Send Mail Transfer
Protocol y Post Office Protocol), además de otros tantos menos conocidos.
Es evidente que necesitaremos una aplicación específica que entienda estos
protocolos para poder ver y disponer de la información que en cada caso se
ofrezca. Por ejemplo, para páginas web (www), necesitaremos un navegador como
el Explorador de Internet de Microsoft o el Comunicator de NetScape, para el
ftp, nos puede valer también el Explorador de Microsoft o cualquier otro
cliente específico para ftp, y para el correo electrónico, podemos usar el
Microsoft Outlook.
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|